PDF -giorno della memoria - El Ortiba - Cacho Narzole - Tributo a Naviante
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Cacho Narzole - Tributo a Naviante

giorno della memoria - El Ortiba

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Description

TRIBUTO A NAVIANTE

Escuela de militancia1

Juanita,

María,

Amadeo,

Ernesto,

Mariano,

Miguel y Oscar

integramos esa escuela con convicción militante

Amanda,

Clarisa,

Martín y Nico,

Enrique,

Juan Carlos,

Luisa y Marcelo fueron compañeros instructores

Es probable que cada una de las personas que participaron de esta historia tenga una visión diferente de los sucesos que aquí se narran (Nota del Autor)

A Ana María y Mauro,

Quienes junto con sus documentos nos dieron sus identidades

Transformados en ellos viajamos a México,

donde vivimos y trabajamos durante dos años preparando el regreso a Argentina donde llegamos sanos y salvos el 8 de octubre de 1983 sorteando obstáculos,

pasando fronteras y superando controles cobijados por sus nombres

Mi sentido agradecimiento a esta pareja de jóvenes de limpio espíritu que con su gesto de amor y solidaridad derrotaron a las fuerzas más agresivas del poder mundial,

demostrando que el tamaño de nuestros enemigos depende solo del temor que les tengamos

SINOPSIS La historia de la militancia en la década del 70 tuvo en quienes la vivieron fuera de las fronteras de Argentina algunos rasgos muy particulares,

que este libro cuenta desde una óptica distinta a la que habitualmente se lee o se ha escuchado

“Tributo a Naviante” narra con un lenguaje por momentos muy poético la historia de un grupo de treinta personas,

miembros activos del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP),

que dejaron el país cumpliendo orientaciones de la dirección del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y se instalaron en el norte de Italia para crear y mantener una de las principales Escuelas de Cuadros que,

se desarrollaron como modo concreto de seguir la lucha contra la dictadura desde el extranjero,

mientras se preparaban para retornar al país

No es una historia más de exiliados nostálgicos que se lamentan por el terruño perdido

Es un cuadro vivo de combatientes que continuaron su trabajo revolucionario entre 1977 y 1980 vinculándose con los partidos de izquierda europeos,

los antiguos partisanos que en Italia resistieron el avance del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial

Es una historia de destierro,

pero desde el punto de vista de quienes,

aún en la derrota militar,

no se consideraron políticamente derrotados

Narrado en una primera persona del singular que desde los primeros párrafos se convierte en un yo colectivo,

“Tributo a Naviante” está contado adrede sin darle mucha relevancia a las historias individuales

Importa aquí menos lo que le pasó a tal o cual de los protagonistas (todos los cuales son mencionados por sus nombres o apodos de guerra) como los perfiles de los italianos que los acogieron

Importan menos las historias de melancolías o de amor personales como la gesta épica de todos en conjunto,

militantes activos de una estructura disgregada y prácticamente acéfala,

que no quisieron resignarse al escepticismo o a la apatía

Por las páginas de este libro desfilan los meses de asentamiento durante el crudo invierno europeo,

en una escuela abandonada de un pequeño pueblo del norte de Italia

el contacto con las organizaciones de izquierda locales,

que los reciben con calidez y solidaridad

los trabajos de guerrilleros sin armas en tareas rurales,

tanto para vincularse con el medio que los amparó como para sobrevivir

las largas discusiones entre éstos y los italianos nativos,

para tratar de explicar las peculiaridades de la política argentina

la inserción posterior de varios de sus miembros en otros pueblos de la península mediterránea

las instancias interminables del regreso…

Pero también se muestran,

las ambivalencias y las dudas,

el sufrimiento y el debate interno,

que llevó a los miembros del grupo a dividirse y encarar la vuelta a América en dos fracciones muy diferentes,

ya sea para reinsertarse en la experiencia democrática argentina de 1983,

ya sea para mantener la lucha en los mismos términos de hasta entonces pero en otros territorios considerados por ellos merecedores de su idealismo a toda prueba

ADVERTENCIA La voz que narra esta historia ya no existe

No es que haya sido acallada por muerte o desaparición,

si bien es cierto que cualquiera de estos dos destinos pudo haberle cabido

No existe porque el mundo en el que se hizo oír,

y donde se desarrollan las historias que aquí se cuentan,

desapareció llevándose consigo las circunstancias

El mundo de hoy no es ni mejor ni peor,

es simplemente un mundo diferente en el que los desafíos son otros y donde las causas que impulsaron a generaciones enteras a enrolarse en las filas de los que luchaban por construir un mundo mejor parecen haberse diluido o no tener lugar en nuestros días

Hoy ya no son las grandes mayorías las que están dispuestas a entregar sus vidas en pos de un ideal

Es verdad que muchos jóvenes de esta época siguen buscando caminos,

propuestas que ayuden a entender hacia donde se dirige la humanidad,

es verdad que siguen buscando qué hacer para evitar el desastre que parece inminente (pero que siempre ofrece alternativas)

El poder se ha unificado y amenaza ocupar todo el espacio con su enorme cuerpo que engorda cada día más,

relegando a quienes no participan de él a lugares cada vez más estrechos y más pobres

Mientras esa búsqueda no se detenga el mundo mirará con esperanzas su futuro,

sabedor de que cuando el horizonte se aclare y el camino se despeje,

por él transitarán otra vez los mejores hombres y mujeres encabezando a los pueblos decididos a vencer o morir

Buenos Aires

PALABRAS PREVIAS

En los años 60 el llamado de la revolución sonó fuerte,

alto y claro convocándonos para que con el corazón abierto a las necesidades del pueblo y las mentes dispuestas a las nuevas ideas,

nos lanzáramos al combate engrosando las columnas de los que en todo el mundo empujaban al imperialismo al basurero de la historia

Eran los tiempos en que se veía asomar en el horizonte el nuevo mundo,

y la victoria estaba al alcance de la mano

En todos los ámbitos de la vida nacional,

y sobre todo entre los jóvenes,

se discutía acerca de los acontecimientos mundiales y argentinos y sobre la necesidad de participar o no de lo que estaba ocurriendo

La vida estaba perdiendo la apacibilidad de los años anteriores y no era posible mantenerse al margen

La actividad política llenaba todos los espacios de la vida cotidiana,

y sólo los que únicamente pensaban en sí mismos continuaban la suya mirando sin interrogarse

La nueva clase obrera,

nacida de la modernización de los sistemas industriales,

imponía sus puntos de vista y sistemas organizativos en un enfrentamiento inédito en pos de la conquista de nuevos y más amplios espacios de participación económica,

La mayoría de las publicaciones,

incluso aquellas ligadas a las artes y las ciencias,

estaban impregnadas de ideología

Y la literatura,

el cine y el teatro planteaban permanentemente la problemática del mundo y de la sociedad en aquellos años,

haciéndose eco de los acontecimientos,

jugándose en cada opinión al tomar partido por las posiciones en pugna

Tras unos primeros años de desconcierto provocados por el abandono de las más sentidas reivindicaciones sociales y políticas,

las organizaciones armadas tomaron la iniciativa y,

dejando atrás las discusiones teóricas,

se lanzaron a enfrentarse cara a cara con el enemigo en el convencimiento de que había llegado el tiempo de la acción

El PRT avanzó con decisión hacia las formas leninistas de construcción del partido revolucionario de vanguardia

Desarrolló su línea política sobre la base de la continuidad de las luchas por la independencia en el camino hacia la definitiva liberación,

reivindicando todas las luchas populares en la certeza de la necesidad de unir las fuerzas revolucionarias para conformar una gran corriente popular que fuera capaz de derrotar a las estructuras del poder oligárquico,

asociadas con el imperialismo norteamericano

Esta propuesta tuvo una gran acogida en los sectores intelectuales y obreros con más elevado concepto ideológico,

provocando una verdadera explosión de entusiasmo revolucionario que conmovió a la juventud

Su desarrollo y crecimiento,

tanto en número de militantes y simpatizantes como en influencia política en las zonas con mayor experiencia de lucha,

convirtió al PRT en uno de los referentes más importantes y respetados

El lanzamiento de la lucha armada y la construcción del Ejercito Revolucionario del Pueblo,

despejaron las dudas acerca de la determinación de dar pelea en todos los frentes

Pronto se removieron las últimas resistencias,

poniendo en evidencia el alineamiento del pueblo argentino con todos aquellos que en el mundo entero luchaban contra el intento de imperialismo hegemónico liderado por Estados Unidos,

con todos sus componentes de oligarquías feudales,

oscuridades religiosas y vacilaciones ideológicas

Las grandes movilizaciones populares de esos años se transformaron en verdaderas canteras de militancia,

y la combinación de las tareas de construcción de la organización en forma clandestina con aquellas del trabajo político legal,

afianzaron de manera muy poderosa la relación del partido con el pueblo movilizado

En este marco,

y a partir de la nueva concepción ética que nacía,

donde la solidaridad y el compromiso revolucionario se ubicaban en lo más alto de la escala de valores,

me uní a los que buscaban caminos para encauzar un impulso desbordante poniendo todo mi empeño y dedicación para tratar de llegar a lo que,

era el más alto escalón de la especie humana: ser un revolucionario

La visión montonera de la historia y de la militancia de los 70 tiene el carácter propio de los movimientos multitudinarios que creen ser la expresión mas genuina y hegemónica de las mayorías,

cuando en realidad expresaron a un sector muy importante y con gran convocatoria sobre la juventud pero no la única ni la más representativa,

aunque haya sido la más numerosa

Nuestra experiencia era totalmente diferente,

tanto en las motivaciones como en el desarrollo de la participación conciente de quienes militábamos y en la consideración de ciertos valores éticos y morales,

que debían plantearse como básicos a la hora de tomar decisiones

Para nosotros nunca el fin justificó los medios

Asumimos la lucha armada como lo que creíamos que era,

una herramienta más para luchar contra un enemigo muy poderoso que ejercía violencia contra quienes nosotros visualizábamos como las grandes mayorías sojuzgadas

Las bases marxistas y leninistas que asumimos como herramientas siempre dejaron en claro que el papel definitorio en las luchas no lo tienen las vanguardias sino los pueblos

El rol de las vanguardias nunca fue reemplazar,

sino conducir al pueblo hacia el poder

Muy diferente era la posición montonera que reivindicaba la doctrina de Perón y luchaba por su vuelta,

tratando de modificar su propio pensamiento

El temor ante la posibilidad concreta de ser barridos para siempre del escenario histórico impulsó a los representantes más reaccionarios de la sociedad a emplear todos sus recursos en la defensa de sus privilegios cruzando todas las fronteras conocidas hasta entonces en materia de crueldad y brutalidad represiva

Desde los bombardeos con napalm sobre los campos y las poblaciones civiles de Vietnam,

pasando por el terrorismo de los franceses en Argelia y de los belgas en el Congo,

hasta llegar a las dictaduras latinoamericanas con su coordinación continental para la tortura,

la desaparición y el robo de bebés,

la imaginación al servicio del dolor y la muerte alcanzaron su más alta escala

Los pueblos,

y sus hijos mas preclaros agrupados en las organizaciones revolucionarias conformadas por personas de altos principios éticos y morales incapaces de concebir semejantes aberraciones,

se vieron sobrepasados por el uso indiscriminado de conceptos ideológicos que justificaban y promovían el empleo,

de estos elementos tan abyectos

Su capacidad de reacción se vio sobrepasada por la magnitud de la maquinaria de muerte y sucumbieron ante el horror,

dejando miles de víctimas en el campo de batalla

Pero la cruel derrota no lo fue en el terreno de las ideas y de los conceptos éticos que se han mantenido incólumes,

identificando y engrandeciendo a quienes no vacilaron en ofrecer todo de sí para participar en la construcción de un sistema social basado en la solidaridad y la hermandad entre los pueblos

Y por eso nuestra salida de Argentina no debe entenderse como un exilio,

fue una opción de continuidad que buscó en el exterior el recogimiento necesario para restañar las heridas y fortalecer las convicciones

Es probable que cada una de las personas que participaron de esta historia tenga una visión diferente de los sucesos que aquí se narran

No sería extraño que cualquiera de ellos detecte errores de fechas,

personajes o acontecimientos y seguramente tendrán razón

Pero no es eso lo más importante que se propone este texto que,

además de haber sido reconstruido con la ayuda precaria de una memoria ya frágil por la cantidad de eventos sucedidos desde entonces,

intenta dejar un testimonio válido de una experiencia maravillosa realizada por un grupo de personas en los tiempos en que el combate por la dignidad de la humanidad lucía como una llamada irresistible

También es probable que aquellos niños hoy adultos no consideren como demasiado valiosas las vivencias de esos días,

que se corresponden con un mundo hoy inexistente y totalmente ajeno a sus realidades cotidianas

Los conceptos y las motivaciones que nos impulsaban encuentran sin dudas su continuación en el accionar de nuestros hijos que,

junto a los hijos de los desaparecidos,

de los exiliados y de los que heroicamente resistieron en Argentina,

construyen sus propias herramientas de lucha para enfrentar los combates como verdaderos protagonistas de su tiempo

Esto nos llena de orgullo y justifica de alguna manera lo hecho,

de que aceptando la crítica de los que puedan no acordar,

hemos legado a las nuevas generaciones un comportamiento ético irrenunciable y un compromiso sin límites con nuestras propias convicciones

El Autor

I EL LARGO REGRESO Una mattina mi sono svegliato… O bella ciao,

Una mañana me he despertado… Bella,

El viaje no estuvo exento de ansiedades y desconfianzas

Si bien las noticias que llegaban a México mostraban una cierta distensión en la represión,

la Dictadura en retirada continuaba siendo muy peligrosa

El carreteo del avión sobre la pista agudizó mis temores y dudas acerca de la calidad del pasaporte y las explicaciones preparadas como respuestas a eventuales interrogatorios

Nervioso,

me fui acercando al control migratorio sin dejar de recordar las listas de buscados por los grupos de tareas siete años atrás

La tensión crecía a medida que la fila me acercaba,

Los ojos aburridos de la oficial de la fuerza aérea se pasearon por el pasaporte y la visa de entrada rellenada a las apuradas en el avión antes del aterrizaje y mientras me miraban,

apoyó con desgano la primera página sobre un detector electrónico

El golpe del sello dejando constancia de la fecha de entrada detuvo el ligero temblor de mis manos que agarraban con fuerza las manijas del bolso,

y mi respuesta a su burocrático deseo de bienvenida se confundió con la chicharra que abría la puerta hacia las cintas donde las valijas giraban

Noté que inconscientemente solté un suspiro entre aliviado y feliz,

al tiempo que recordaba las recomendaciones de los compañeros para no relajarme y mantenerme siempre alerta

Los controles aduaneros y de seguridad en Ezeiza dejaban ver los estragos de la corrupción sobre los sistemas que habían sido casi invulnerables en los tiempos de máxima prepotencia militar,

y pasar por ellos con documentación adulterada,

procedente de un país lleno de refugiados políticos resultó menos difícil de lo pensado

La mañana otoñal me hizo sonreír al recordar las veces que le había contado a Leopoldo sobre las bellezas de mayo en Buenos Aires

Como hombre del interior él no alcanzaba a comprender mi excitación al hablar sobre mi ciudad

Muchas veces le había dicho que el otoño es la estación más hermosa,

porque el color de las plazas y los árboles se suavizan con el brillo lejano del sol que ya no derrite el asfalto y se vuelve tibio y agradable al caminar por las calles

La humedad y los calores sofocantes del verano dejan lugar a las mañanas frescas y soleadas,

mientras los primeros fríos anticipan el invierno

Es un tiempo de melancolías que le va muy bien a Buenos Aires

Mientras el taxi recorría la autopista Ricchieri rumbo al centro,

trataba de tomar las primeras impresiones charlando amigablemente con el taxista,

sin dejar de mirar por la ventanilla para localizar las pinzas y retenes militares que todavía estaban muy frescos en mi memoria

Sólo la pulcritud de los jardines a los lados del asfalto y las interminables lí-

neas blancas que lo limitaban,

se mostraban como las únicas señas de la presencia militar

La verborrágica queja del chofer se mezclaba con algunas reflexiones acerca de la guerra de Malvinas,

dejando entrever el clásico sentido amargo de los argentinos cuando hablan de las cosas del país

Los movimientos en los suburbios dejaban ver una especie de desinterés de la gente,

que al bajar por la 9 de Julio hacia el bajo,

me hizo percibir una sensación de hartazgo que parecía buscar un cambio

Se advertía un sentimiento de crispación que se mostraba pronto a estallar

El 2 de abril de 1982,

la multitud se había reunido en la plaza vociferando consignas antibritánicas,

de un nacionalismo atávico alejado de cualquier conciencia política dando rienda suelta a su necesidad catártica de participación

Argentina”,

“Que venga el Principito” se escuchaba en medio de un mar de banderas celestes y blancas agitadas con fervor pasional

“Si quieren venir que vengan,

decía desde el balcón de la casa de gobierno el genocida Leopoldo Fortunato Galtieri,

después de apurar un par de tragos de su vaso rebosante de Johnnie Walker etiqueta negra de doce años de añejamiento

La dictadura feroz,

sabedora de la memoria frágil de los argentinos,

buscaba legitimarse a través de la invasión militar a las Islas Malvinas convocando los más bajos instintos ideológicos del pueblo en un intento por encontrar salida a su ya insostenible permanencia en el poder

La crisis económica,

el surgimiento de cuestionamientos e investigaciones,

el giro de la política mundial y sobre todo el reavivamiento de los reclamos populares,

jaqueaban a la Dictadura y ya los recambios de generales en la cúpula no conseguían garantizar la continuidad del proceso

Había llegado el tiempo de emprender la retirada,

y la mejor forma de hacerlo era a través de una ofensiva que contara con el aval de los argentinos,

para conseguir un golpe de efecto que dejara en el imaginario colectivo la última gestión que debería culminar con una victoria

En los primeros días ese objetivo pareció lograrse

El país se embanderó en los símbolos patrios,

haciendo renacer un fervor nacional que unió a todos dejando de lado diferencias y matices

Eran pocos los que en ese momento de éxtasis patriotero pensaban o se acordaban de las atrocidades,

los familiares y amigos exiliados,

la extranjerización de las finanzas,

el crecimiento de la deuda externa,

el sometimiento al Departamento de Estado norteamericano,

el entrenamiento para los tormentos en Centroamérica,

el crecimiento despiadado de la pobreza y la marginalidad,

la agudización brutal de las diferencias sociales,

la supresión de la actividad política y sindical,

Habiendo conseguido la unidad de todos en defensa de la Patria,

la Dictadura logró que cesaran las críticas y los cuestionamientos

No eran tiempos de desunión

De modo que en ese mayo otoñal de 1982,

poco antes de la vergonzosa rendición frente a los ingleses,

llegaba yo desde México con pasaporte italiano falsificado,

para hacerme una composición de la situación del país y volver a informar a los compañeros que me esperaban para poner en marcha el operativo retorno

En realidad la obsesión del regreso pareció esfumarse por primera vez otra mañana neblinosa pintada de otoño,

Había salido desde Italia en un barco,

o más bien un trasbordador parecido al Buquebús que hace el trayecto Buenos Aires-Colonia,

pensando que ya estábamos por volver a la Argentina

Tras vislumbrar el paisaje laborioso del puerto de Génova las puertas del Mediterráneo se abrieron ante mis ojos

La travesía bordeaba la bellísima Costa Lígure y desde el salón vidriado se alcanzaba a divisar como se sucedían Savona,

San Remo,

Ventimiglia alcanzando la Costa Azul francesa para adivinar a lo lejos cuál era Mónaco,

Niza o Saint Tropez

Sólo nuestra vocación de militantes nos permitía comprender cómo era posible que estuviéramos allí,

cruzando el Mediterráneo para llegar a Barcelona

la réplica de la Santa María anclada en el puerto,

la gran estación de trenes y a los circunspectos catalanes,

tan diferentes de los madrileños ruidosos,

graciosos y chispeantes en sus dichos y modismos- y de allí en tren a Paris,

donde nos encontraríamos con los compañeros llegados de varios países de Europa y América

Mi contacto era Elena,

la compañera de Documentación que había conseguido a través del ACNUR2 una ubicación en un barrio parisino destinado a los refugiados

Llegué hasta su casa después del llamado telefónico convenido,

pero hubo todavía un nuevo paréntesis de varias horas,

las de una recorrida por algunos lugares que mi fantasía hacía imperdibles: desde la Gare du Lyon me metí en el laberinto fascinante del metro y sin preguntar,

pero verificando el plano de los recorridos,

decidí bajar en la estación Bastilla con la ansiosa inquietud de encontrarme con los restos de la fortaleza asaltada

la solitaria columna y la inscripción que recuerdan la epopeya en medio de la amplia plaza serenaron mis latidos y lentamente me encaminé hasta el primer bar para sentarme y pedir,

El lugar de la reunión lo conocían unos pocos

Yo fui con Leopoldo y al entrar sentí la tensión

Se habían formado dos grupos muy diferenciados que se esforzaban por mantener una actitud cordial que ya se notó en los primeros saludos

No había agresiones,

el respeto mutuo se basaba en el conocimiento y en la certeza de estar entre compañeros con diferentes puntos de vista e interpretaciones,

Eso no estaba en duda

Los que no querían regresar para retomar la lucha ya no estaban

Por un sentido de pertenencia o tal vez de inconsciente autodefensa nos ubicamos a ambos lados de la larga mesa,

cara a cara según el agrupamiento

No faltaron los co-

Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados

mentarios del tipo “Qué haces de ese lado,

si siempre estuvimos de acuerdo,

esperaba encontrarte de nuestro lado”

Desde el inicio de la reunión quedaron claras las posiciones: partiendo de los mismos antecedentes y reivindicando iguales objetivos,

planteaban estrategias muy diferentes

No hubo chicanas sino discusiones muy fuertes acorde con lo que estaba en juego

Éramos apenas una veintena entre los miembros de la Dirección Nacional y los representantes de los compañeros,

pero si bien todos teníamos en claro que al cabo de esos dos años se daba por cumplida la etapa de la salida del país para la reorganización,

también lo éramos en cuanto a que una vez terminada la reunión,

y cualquiera fuera su resultado,

se iniciaría una fase de decisiones trascendentales

¿Qué se discutió aquel otoño en Paris

? La reunión se había acordado entre los más experimentados y con mayor ascendencia como una forma de evitar lo que se presentaba como una ruptura frente a la decisión de muchos militantes de exigir una definición acerca de la línea

Y bien,

las posiciones eran muy diferentes ya que se habían agrupado en torno a dos puntos de vista,

tanto en el análisis de la situación política nacional e internacional como en el referente a los métodos de lucha

El grupo con mayor experiencia militar planteó la necesidad de incorporarse a la lucha en la Nicaragua sandinista recién liberada donde el pueblo,

estaba construyendo en medio de grandes dificultades su camino hacia una nueva sociedad más justa e independiente

Las tareas eran enormes y la posibilidad de participar en esa experiencia maravillosa de la revolución triunfante,

Nadie podía oponerse a una propuesta como ésa,

ya que colmaba las expectativas de ver plasmada en la realidad la línea histórica de la revolución latinoamericana

Los contactos con el gobierno cubano garantizaban la incorporación en tareas de gran responsabilidad honrando el prestigio ganado por la organización y sus dirigentes durante los años de lucha en el país

Pero además,

este se consideraba un paso importante en el fortalecimiento ideológico de los compañeros para reconstruir la estructura de cuadros que permitiera regresar a la Argentina con una organización vigorosa y experimentada

De modo que la euforia por el triunfo de la revolución Sandinista y la posibilidad de la conformación del eje Cuba-Nicaragua como motor de la lucha continental,

sacudía con fuerza la modorra del exilio europeo y ponía en lo más alto el espíritu revolucionario

Nuestro grupo había desarrollado una tarea muy importante en la consolidación de los nuevos cuadros

A través de las escuelas políticas y en el contacto con las experiencias de los partidos políticos de la izquierda europea y los viejos cuadros partisanos y antifascistas,

habíamos estudiado en profundidad la línea del frente popular y logrado definir la situación de Argentina después de la derrota de las organizaciones armadas como un proceso de reivindicaciones democráticas en la que,

concientes de la debilidad extrema en que se encontraba el Partido,

se debía participar en conjunto con las otras fuerzas progresistas

Desde esta perspectiva,

si bien respetábamos la opción del otro grupo,

asumiendo incluso la posibilidad de enviar algunos compañeros para incorporarse al proceso en Centroamérica que partiendo de Nicaragua se extendía con fuerza a El Salvador,

Honduras y Guatemala,

propiciábamos el retorno inmediato al país para iniciar un proceso de reinserción

Sin perder la organicidad,

éste debía basarse en la tarea individual de cada compañero,

con vistas a lograr una base de trabajo que permitiera retomar las actividades políticas y fortalecer una opción democrática con sentido progresista,

de acuerdo con las condiciones específicas en que había quedado la Argentina después de la Dictadura

Por otra parte,

tampoco la revolución triunfante en Nicaragua planteaba por entonces una postura sectaria

sus planteos impulsaban un sentido unitario,

democrático y popular acorde con la propuesta política,

posición que era compartida por la línea del Frente Farabundo Martí de El Salvador,

el Frente Cinchonero de Honduras,

la dirigencia de las organizaciones guatemaltecas y el M19 de Colombia

Las dos posiciones expuestas no pudieron alcanzar consensos y la decisión final fue que cada agrupamiento llevara adelante su línea,

en el convencimiento de que no eran antagónicas

Si respetábamos mutuamente ambos puntos de vista teníamos la certeza de que íbamos a volver a converger en el desarrollo de la lucha

Y sin embargo,

una sensación extraña quedó flotando entre el humo del tabaco

Los que iban a Nicaragua sabían que iban a la guerra

los que volvíamos a Argentina,

que nos enfrentaríamos nuevamente a la represión y la clandestinidad

A Daniel lo conocí ni bien entramos al Partido,

cuando él ya era responsable nacional de Propaganda y yo pugnaba por desembarazarme de mis vergüenzas pequeño burguesas

Fue él quien con paciencia fue inculcándome los fundamentos básicos de la línea del Partido haciéndome comprender la trascendencia de aprovechar las condiciones propias de cada militante,

sin importar su origen social o su ubicación en el espectro económico y laboral en tanto que asumiera el compromiso de impulsar la causa revolucionaria desde el puesto de lucha que a cada uno le tocara ocupar

Me hizo comprender la enorme importancia de defender la legalidad en un tiempo de proscripciones y ocultamientos,

donde las limitaciones que impone a los movimientos de los militantes la estrechez de la clandestinidad conspiran contra el desarrollo de las tareas y la difusión de las ideas

Daniel vivió en nuestra casa durante varios meses y desde allí coordinó las tareas de publicación de “El Combatiente” a la vez que guió con mano segura nuestro avance político,

cuidando con esmero nuestra formación y vigilando el crecimiento de nuestro compromiso revolucionario

Se mostraba afable,

comprensivo y muy seguro de sí mismo en el trato cotidiano pero siempre riguroso en la aplicación de las medidas de seguridad,

avanzando con cuidado y delicadeza en la importancia y el riesgo de las tareas que nos encomendaba

Cuando cayó nuestra casa entregada por la delación de un cobarde,

fue él quien nos avisó para que la abandonáramos apenas unos minutos antes de que llegara el brutal operativo militar que la destruyó,

Perdida la preciada legalidad,

no pudimos continuar con nuestra tarea de alternarnos con Juanita para llevar semanalmente los originales de “El Combatiente” hasta Córdoba,

para que desde allí se difundiera a todo el norte del país

Ya no era seguro seguir con las citas nocturnas para recibir los originales,

debidamente ocultos entre papeles contables cuando simulábamos los viajes de trabajo relacionados con nuestra profesión

No podíamos prolongar la combinación de viajes de ida en ómnibus hasta la estación terminal de Córdoba para concurrir a la cita y,

después de entregar el paquete a los compañeros de la regional,

regresar por vía aérea justo a tiempo para entrar al trabajo

Sin la legalidad no estábamos en condiciones de atravesar las pinzas y controles militares que a lo largo de la ruta y en las estaciones revisaba brutalmente a cada uno que transitaba sospechándolo de subversivo,

El obligado pase a la clandestinidad nos llevó hacia otros caminos de militancia,

pero cada vez que nos llegaba la prensa partidaria sabíamos que allí estaba su mano

Poco tiempo después,

cuando cayeron las imprentas clandestinas delatadas por el mismo traidor que entregó nuestra casa,

supimos con alegría que Daniel estaba bien

El impacto de esa noticia me golpeó con brutalidad en Paris pocos días después de la reunión con los compañeros del Partido

La gravísima situación imponía la toma inmediata de trascendentes decisiones y la aplicación urgente de severas medidas de resguardo y seguridad

Un compañero de la Dirección había recibido informaciones fidedignas por parte de los contactos del Partido en Cuba,

de la evidencia de la existencia de una infiltración en el Comité Central que se había conformado después de la caída de Santucho y el Buró Político

Junto con el informe se recibió también la recomendación de llevar a cabo las pruebas de confirmación habituales,

consistentes en simular un secuestro por parte de los servicios de inteligencia del enemigo,

pero realizado por compañeros camuflados como agentes para tratar de inducir al presunto infiltrado a delatarse

Habiéndose dispuesto el operativo,

se comenzaron las tareas de selección del equipo que tomaría a cargo la tarea,

además de la preparación de la infraestructura necesaria consistente en varios móviles y algunas casas apropiadas para el interrogatorio

Pero pocos días antes de su realización se produjo una grave discrepancia entre los miembros de la Dirección,

que en medio de acusaciones mutuas y diferencias de criterios,

llevó al grupo que en la reunión de París había planteado sus desacuerdos impulsando la línea de unirse al FSLN,

a tomar la decisión de separarse en un nuevo proceso de fraccionamiento que el Partido creía superado

La división,

además de desnudar de manera patética la endeblez y el desconcierto político en los que había caído el Partido en estas graves circunstancias comenzadas con la caída del Buró y profundizadas al extremo con la salida del país,

dejó sin posibilidades de esclarecimiento esta terrible amenaza que comenzó a sobrevolarnos a partir del ocultamiento de Daniel cuando quedó en evidencia el operativo en marcha para su simulado secuestro,

impidiendo su realización y dejando sin confirmar o desmentir su lealtad revolucionaria,

pero cubriéndolo de una pesada sospecha

El traslado veloz hacia Nicaragua para unirse al Frente Sandinista de los miembros del grupo que se había separado confirmó que la disposición de apartarse estaba tomada desde antes de aquella reunión,

y que habían estado trabajando para su concreción a pesar de los votos de confianza mutua y de los augurios de convergencia y reencuentro en la lucha en Argentina

Recibí el informe con desazón rechazando a priori,

no porque no pudiera inscribirse en las posibilidades sino por lo irrazonable de la situación en que se producía y por la intolerable muestra de internismo que estaba poniéndose en evidencia,

mucho más inaceptable aún teniendo en cuenta que por fin se comenzaban a vislumbrar las primeras reacciones favorables en la disposición y preparación de todos en el camino hacia el regreso al país,

y cuando había evidencias importantes del apoyo conseguido de los compañeros y organismos italianos dispuestos a prestar su ayuda incondicional para nuestro reingreso desde Italia a la Argentina,

que sin embargo demoraría todavía cuatro años más en producirse en forma definitiva

Retorné a Italia con una combinación de frustración y angustia por las graves novedades recibidas que volvían a poner al Partido en situación de repetir los errores de los últimos tiempos en Argentina,

cuando se priorizó el enfrentamiento armado por encima de la construcción política revirtiendo la mirada hacia el interior de la organización y desatendiendo la necesaria ligazón con las verdaderas necesidades del pueblo

Me preocupaban los difíciles momentos que debería enfrentar al informar a los compañeros que aguardaban ansiosos mi regreso,

ignorantes de los sucesos y alentando esperanzas de recibir instrucciones precisas para ponernos en movimiento hacia el país,

además de la información que debería darles a los italianos y que seguramente les causaría una profunda herida al dejar en evidencia tamaña muestra de inmadurez

Llegué a Naviante tarde en la noche y como era habitual encontré la escuela llena de gente y en medio del bullicio alegre y ruidoso donde se escuchaban canciones revolucionarias mezcladas con las tradicionales italianas y alguna que otra zamba melancólica

Reno había

traído su fisarmonica3 y el ambiente festivo estaba a pleno

Sobre la gran mesa se veían algunas botellas de vino y restos de la comida que se había compartido en esa noche de finales del verano que seguramente habría comenzado apenas caída la tarde

Las expresiones de júbilo se multiplicaron cuando entré y todos me recibieron con bromas,

saludos y abrazos mientras yo ponía todo mi empeño tratando de evitar que mi estado de ánimo pudiera perturbar la algarabía reinante

Las miradas inquietas e interrogantes de los compañeros al cruzarse con la mía notaron que algo no andaba bien,

pero apelando a nuestros códigos secretos continuamos departiendo sin dejar que la preocupación se transmitiera

De a poco se fueron retirando los amigos italianos hasta que al final solo quedaron Reno con su familia y Mini con Stella,

con los que por ser los mas cercanos siempre compartíamos los momentos de mayor intimidad

Habiendo percibido nuestra necesidad de quedarnos solos y con un alto grado de delicadeza e inteligencia decidieron partir

En el saludo final Reno notó mi preocupación

Me tomó afectuosamente por el hombro camino hacia su auto:

dio los primeros pasos lentos hacia su casa y mientras Stella,

más retrasada,

con su voz siempre grave y la mirada muy seria agregó:

-Insomma,

Conteniendo la ansiedad pospusimos hasta la mañana siguiente la reunión para que yo contara cuáles eran las novedades y resolvimos juntarnos todos dejando de lado el orden celular que habíamos establecido para el funcionamiento interno

La gravedad de la situación justificaba la suspensión de las actividades programadas y su reemplazo por un análisis grupal a la luz de lo que yo debía informar

En la mañana temprano se realizaron las tareas habituales relacionadas con el desayuno,

la limpieza y el envío de los niños a la escuela,

y nos reunimos en la sala de estudios quedando en la planta baja María,

con la función de atender la puerta y recibir a quienes pudieran pasar a saludar,

aunque todos sabían que eran las horas destinadas al estudio y con un respeto conmovedor por nuestro empeño,

Mi informe fue escueto,

nervioso y seguramente poco claro además de shoqueante,

y provocó una catarata de preguntas,

inquietudes y en definitiva desconcierto y preocupación

Todos queríamos saber de qué manera se alteraban los planes

Las conjeturas acerca de los motivos que habían impulsado a esos compañeros a separarse y la posibilidad de enfrentarnos con una operación de inteligencia del enemigo nos empujaron a la conclusión de que era necesario convocar de inmediato a algún compañero de la dirección para discutir en conjunto y tomar las resoluciones pertinentes

Acordeón

Resolvimos mantener en secreto el tema y solo informárselo a Mini,

de manera que no se sintiera excluido al notar nuestras preocupaciones y se me delegó la delicada tarea de hacerlo

Por otra parte reforzamos las tareas de vigilancia y seguridad además de decidir mi viaje a las otras escuelas para informar y recabar la opinión de los demás compañeros acerca de la compleja situación planteada

Las nerviosas semanas que siguieron apresuraron los tiempos y dos meses después se daba por terminada la escuela habiendo conseguido un nuevo apoyo para la instalación de otra para un nuevo grupo de compañeros recién llegados desde otros países,

esta vez en el castillo de Ivrea,

donde pronto iríamos con Juana y las niñas para ayudar en la organización de la nueva escuela

El resto de los integrantes de la Escuela de Naviante tomó su camino para el largo regreso a la Argentina

Recobraban el tabicamiento como método organizativo para cumplir los planes trazados

El tránsito desde la legalidad a la vida clandestina supone una especie de desaparición repentina de los ámbitos en los que se desarrolla la vida hasta el momento en que resultamos detectados por el aparato represivo

Al adquirir una nueva identidad es preciso armar una historia diferente,

alejándose de los familiares,

amigos y compañeros de trabajo anteriores para preservar la propia seguridad al mismo tiempo que se le da coherencia a la personalidad adoptada

La nueva vida exige adaptar los hábitos y los movimientos a las condiciones propias de la persona que tomamos como modelo

A partir de los documentos que nos daban nueva personalidad para continuar viviendo y poder llevar a cabo las tareas militantes,

que generalmente cambiaban de características insertándonos en nuevos frentes de tareas,

quienes tuvieron condiciones más complicadas de seguridad pasaron a formar parte de lo que se llamó “el aparato del Partido”,

es decir de las estructuras internas,

y los demás pasamos a los frentes de masas para desarrollar la tarea de propaganda y difusión de la línea a la vez que seguir captando compañeros para incorporar

Un año antes de salir de la Argentina y poco después de la caída de nuestra casa yo había pasado a la clandestinidad siguiendo las orientaciones del Partido

para reinsertarme socialmente conseguí trabajo en una pequeña fábrica de pinturas

En las empresas chicas no solían ser muy cuidadosos en el análisis de los antecedentes y se conformaban con contratar personal que reclamara poco a la hora de definir las remuneraciones y los beneficios

Las necesidades impuestas por la tarea legal me habían obligado a desempeñarme en ámbitos empresariales donde era muy común convivir con el enemigo de clase compartiendo conceptos absolutamente opuestos a los que formaban parte de lo que se había asumido

En fin,

Para alguien como yo,

que deseaba desembarazarse de ese ambiente donde me ahogaba sin poder expresar mis verdaderos puntos de vista,

la experiencia resultó fascinante

El trabajo era muy simple y consistía básicamente en atender unas máquinas mezcladoras,

compuestas por unas bateas que giraban alrededor de un eje y donde se debía volcar el contenido de unas bolsas de pigmentos,

en las proporciones indicadas en los instructivos,

de acuerdo con el color deseado y el tipo de pintura a elaborar

El galpón no era muy grande y las cinco máquinas funcionaban coordinadamente,

con dos personas para servirlas y vigilarlas

Parecía muy sencillo,

pero no eran pocas las oportunidades en que,

por descuido o apresuramiento,

se acercaba demasiado la bolsa al eje giratorio y éste atrapaba la punta enrollándola a velocidad de vértigo,

provocando una polvareda infernal a la vez que emitía un ruido ensordecedor que obligaba a detener de inmediato la máquina,

ventilar el lugar y reiniciar la tarea tratando que los efectos del cataclismo no llegaran hasta la planta superior,

donde funcionaban las oficinas administrativas y de control

Cuando el trabajo era normal,

cada uno atendía su tarea mientras el ruido de las máquinas girando hacía imposible cualquier intento de comunicación entre los que allí trabajábamos,

pero en los momentos en que se detenía el procedimiento para cambiar las combinaciones o para limpiar las bateas y prepararlas para los nuevos productos,

el silencio permitía escuchar el tarareo de algunas canciones con la que cada uno trataba de hacer mas llevadera la jornada y que eran inaudibles cuando todo estaba en pleno funcionamiento

Cierta mañana me sorprendió escuchar que un muchacho de no más de veinte años silbaba insistentemente,

y con la evidente intención de ser escuchado,

la canción “Hasta Siempre”,

como todo lo relacionado con el Che y Cuba,

El joven miraba a su alrededor tratando de captar alguna señal que le indicara si impactaba en alguno de sus compañeros

Pero ninguno parecía conocerla o por lo menos no daba indicios de mostrar interés o inquietud

Yo traté de no levantar la vista de lo que estaba haciendo y cuando se pusieron nuevamente en funcionamiento las máquinas,

Al cabo de un par de días noté que este muchachito entablaba conversación con el resto del grupo,

sobre todo en los momentos en que parábamos para almorzar,

cuando la charla se distendía y permitía algún intercambio de pareceres que generalmente no salían de las trivialidades propias de la vida cotidiana y que a pesar de su insistencia se centraban en el fútbol o los problemas para viajar

Trataba de hablar sobre los precios altos,

pero no conseguía interesar a ningún compañero ya que todos preferían reiterar los temas comunes

Era evidente que a pesar de tratarse de una pequeña fábrica donde no había organización,

los trabajadores con más experiencia evitaban involucrarse,

mostrando los primeros efectos de la amenaza de la represión como instrumen-

to silenciador de las conciencias

Decidí avanzar con cautela y al día siguiente,

cuando se produjo el momento de calma en los rumores de la fábrica,

comencé a silbar muy bajito “Hasta Siempre” vigilando de reojo sus reacciones,

hasta que se me acercó para preguntarme:

? Y así fue cómo conocí a Oscarcito,

el último de nosotros en llegar a la escuela de Naviante

Diré por ahora que cuando llegó y se encontró de frente conmigo,

que lo recibía en mi carácter de responsable político,

el abrazo intenso no pudo borrar una sonrisa cómplice,

que yo respondí con emoción,

embargado por el recuerdo de los tiempos de confianza mutua que habíamos compartido en la clandestinidad

Un año después de que cayera nuestra casa recibimos la orden para salir del país rumbo a Brasil

Leopoldo era el miembro de la Dirección Nacional a cargo de coordinar y hacer cumplir lo que se había decidido en relación a la formación de nuevos cuadros políticos con miras a la reconstrucción de la organización,

seriamente dañada por los brutales golpes recibidos en el último año

Hasta unos pocos meses atrás había participado activamente en la construcción del apoyo político a la Compañía de Monte,

su tarea era realizar contactos con los campesinos de la zona para llevarles la línea del Partido,

para lo que utilizaba pequeños volantes diseñados y escritos en hojas simples con dibujos y consignas que esclarecían las razones de la presencia de la guerrilla en los montes

Cuando el Partido decidió desactivar el accionar de la guerrilla rural,

como muestra autocrítica de los errores de apreciación política y desviación militarista cometidos en los últimos meses,

dramáticamente expresado en el desastre de Monte Chingolo,

él continuó durante varios meses con su trabajo político en Tucumán,

hasta que regresó a la ciudad para retomar las tareas en el Comité Central

Al producirse la caída,

de la Dirección Nacional y las posteriores de los meses siguientes,

fue el último en salir del país después de dejar reordenado el Partido

Los pocos sobrevivientes de la Dirección histórica instalados en España trataban de analizar,

junto a los cuadros de mayor experiencia,

los cambios operados en la situación del país y las necesidades de definir la línea de acción,

en medio de la extrema debilidad en que nos encontrábamos

A pesar de las muy serias dificultades resultantes de la salida de decenas de compañeros con sus familias,

la disciplina y organicidad con que se realizó la tarea,

junto con la lealtad inquebrantable de todos,

permitieron resolver los graves problemas que planteaba la estadía en Brasil,

un país gobernado por un régimen tan brutal como el existente en Argentina,

aunque en un momento de mayor permisibilidad

Después de muchos años de militancia clandestina no resultó difícil prolongar el concepto conspirativo como método para la continuidad de la actividad,

con la situación legal relativamente controlada y habiendo reordenado los contactos para mantener el funcionamiento celular

La ansiedad de los compañeros se reflejaba en el requerimiento permanente por conocer la línea del Partido y las orientaciones precisas para ponerse en acción cuanto antes

Habiendo concluido la tarea de recibir y reorganizar a todos,

era necesario dar indicaciones claras acerca de las conclusiones de la Dirección y de las tareas inmediatas para orientar el camino a seguir

En medio del vértigo,

empujado por la brutalidad de la represión,

me convertí sin esperarlo en un integrante del comité encargado de recibir y organizar a los compañeros que llegaban a Río de Janeiro cumpliendo la orden del Partido de reagruparse en el exterior

La cita era en la playa de Copacabana

Ahí estaba yo,

caminando en dirección a Fluminense

Leopoldo vendría hacia Ipanema

La mañana estaba plena de sol y la Bahía de Guanabara,

que yo veía por primera vez a pesar de las dos semanas pasadas en el lugar,

exhibía todo su maravilloso encanto

Trataba de mostrarme lo más distendido posible mientras buscaba con la mirada a mi contacto

Teniendo como tenía en la cabeza el estereotipo conspirativo me sorprendió el abrazo repentino de un joven rubio tostado por el sol que,

caminando sonriente con sus sandalias,

se mostraba muy distendido y afable

Las preguntas eran tantas y los problemas tan urgentes que temí no poder trasmitirlos con la precisión que el momento requería

Pero cuando nos sentamos a tomar una cerveza y me preguntó por mi familia y por los compañeros,

la ansiedad dejó paso a la cordialidad

Sin perder la seriedad del momento me indicó con claridad lo que debíamos hacer

Me indicó que escuchara con interés las opiniones de los compañeros y atendiera a sus inquietudes informándoles de la situación del Partido y de los planes e instrucciones recibidas,

siempre la preocupación por cada uno de ellos,

evitando las posturas derrotistas,

sin ocultarles la verdadera condición de precariedad y dificultades en las que nos hallábamos

Me recomendó ser sincero y transparente en el trato,

sin permitir que las necesarias medidas de seguridad se transformaran en un elemento negativo,

así como que alentara a los compañeros para que,

dentro de la debilidad organizativa y de medios,

aprovecharan la oportunidad para conocer el país y se relacionaran con la gente,

sin abandonar la continuidad en el estudio y la lectura de las noticias

No sabía yo en ese momento que desde entonces serían innumerables los caminos que transitaríamos juntos,

casi siempre armonizando o al menos complementando nuestros puntos de vista,

como cuando volvimos a coincidir en Buenos Aires en el otoño de 1983,

para trabajar juntos en la elaboración de un documento sobre la situación nacional que sería la base para el regreso,

de nuestro grupo de compañeros

II EUROPA Una mattina mi sono svegliato,

E ho trovato l'invasor

Una mañana me he despertado,

Los cuatro meses pasados en Brasil y la falta de definiciones políticas habían creado un clima de impaciencia que comenzaba a conspirar contra los esfuerzos hechos hasta entonces por mantener la unidad y la organicidad

No resultaba posible continuar en la incertidumbre,

ya que todos habíamos acatado la orden de salida en la convicción de estar participando de una planificación precisa

Las esperadas orientaciones de la Dirección,

abrieron un fuerte debate que tensó de manera dramática la situación,

hasta el punto de provocar algunas deserciones

Había que recurrir a los organismos internacionales de ayuda a los refugiados y perseguidos políticos con el fin de conseguir el apoyo necesario para que todos los compañeros se trasladaran a Europa,

con el objeto de integrarse a las escuelas de cuadros que se estaban organizando con el sostén solidario de partidos políticos y organizaciones sindicales

Frente a esta definición,

un grupo de compañeros planteó su disconformidad criticando lo que consideraban una muestra de debilidad y falta de confianza en la capacidad de lucha y resistencia del pueblo,

expresando su opinión acerca de la necesidad de un regreso inmediato al país para continuar militando acompañando la suerte del pueblo,

que suponían dispuesto a resistir los embates furiosos de la Dictadura

Se produjo un intenso debate donde no faltaron las argumentaciones a favor y en contra de esta posición que expresaba el deseo de la mayoría,

pero que en casi todos se moderaba ante el análisis de la situación de extrema debilidad de las estructuras partidarias masacradas por las caídas y desorientadas por la incapacidad para interpretar la situación política del país bajo la Dictadura,

situación que había quedado patéticamente expuesta en los fracasos de las acciones militares y políticas llevadas adelante en el último año

Además era evidente la falta de experiencia y formación política de quienes debíamos ocupar los lugares de los cuadros caídos

El grupo de compañeros que planteó su discrepancia decidió no acatar la orientación de preparar nuevos cuadros y,

separándose del grueso de la militancia,

intentó regresar a la Argentina

La información recibida a los pocos días confirmaba que la mayoría de ellos habían sido capturados por las fuerzas represivas pasando a engrosar la dolorosa lista de desaparecidos,

corroborando que la decisión de la retirada hacia el exterior era la forma mas

adecuada para preservar la vida de los compañeros y garantizar la continuidad de la acción política

Una vez más se puso en evidencia la fortaleza ideológica y la cohesión interna que caracterizaba a los militantes del Partido ya que,

pese a las serias contradicciones que planteaba la orientación recibida,

la explicación de la debilidad organizativa y de recursos expuesta por la Dirección en coincidencia con la situación real producida por las enormes perdidas,

movilizaron al conjunto y de manera ordenada se concretó el traslado a diversos países de Europa,

de acuerdo con los destinos conseguidos por cada uno

Muchos compañeros carecían de documentación legal y,

para resolver el problema que esta situación planteaba,

llegó un equipo de trabajo especializado con los elementos necesarios para proveer a quien lo necesitara de pasaportes y elementos para viajar

Se organizaron los contactos y las citas en los lugares de llegada,

de manera de garantizar la continuidad del funcionamiento,

y al cabo de dos semanas el grueso de los compañeros que participamos de la operación de salida,

Por mis responsabilidades en la coordinación de las tareas en Brasil,

fui uno de los últimos en viajar

Había conseguido los pasajes hacia Italia,

que era nuestro punto de llegada

Ya contaba con los documentos necesarios donde además de adoptar una identidad nueva,

incorporamos a nuestras dos hijas y nos dispusimos recorrer el itinerario que teníamos trazado con precisión

Debíamos seguir las instrucciones para los traslados desde el aeropuerto y los cam-

bios de trenes hasta llegar a nuestro destino y hacer la llamada telefónica para establecer el contacto con quienes nos esperaban

Estábamos habituados a movernos con citas y contraseñas

La confianza absoluta en la responsabilidad de los compañeros para cumplir con ellas había sido confirmada en infinidad de ocasiones y a nadie se le ocurría pensar que al llegar a un punto de encuentro en el momento indicado pudiera fallar el contacto

A lo sumo se debería utilizar la cita de recambio

La solidez organizativa se plasmaba en el cuidado y la atención hacia los compañeros y en la confianza sin límites en la seriedad del compromiso de todos

De allí la alegría de los encuentros y el sentimiento de pertenencia que se reforzaba como una muestra de orgullo,

al comprobar en cada ocasión que el Partido estaba allí donde había compañeros

El vuelo directo Río-Roma nos dejó en el aeropuerto de Fiumicino

El viaje de doce horas había transformado el verano de la Cidade Maravillhosa en el invierno húmedo y desapacible que nos recibió en Italia

Era de madrugada,

y los trámites aduaneros y de migraciones pusieron a prueba nuestros nervios,

hasta comprobar que los pasaportes falsificados resistían los controles

Era tal nuestra excitación que no reparamos en nuestras ropas veraniegas mientras abordábamos el autobús que nos conduciría a Roma Termini,

la estación de trenes desde donde debíamos tratar de encontrar la casa de unos italianos que nos esperaban y donde

encontraríamos las primeras muestras de la solidaridad que después se multiplicaría hasta el infinito

Ana y Amanda parecían comprender la situación,

y lejos de quejarse o mostrarse fastidiosas,

miraban asombradas ese mundo extraño que se movía a su alrededor,

teniendo como único referente de seguridad la mano de su mamá que las asía firmemente,

mientras yo trataba de encontrar la salida sin olvidar ningún bulto

Salimos de la estación desplegando un plano de Roma que habíamos conseguido en un mostrador de la oficina de turismo,

esforzándonos para entender como se organizaba esa ciudad que no tenía ninguna calle derecha y donde los números de las casas no seguían otro esquema que el de la continuidad,

sin definir las “alturas” de las calles a las que estábamos habituados en las ciudades argentinas,

con sus cuadras de cien metros que se organizaban siguiendo escalas de cien números por cada una,

haciendo muy fácil el cálculo de las distancias

Alzamos la vista a lo largo de la amplia avenida que pasaba por delante para comprobar que,

luego de rodear una espléndida fuente,

se bifurcaba en tres o cuatro direcciones que además de asombrarnos por su belleza nos desorientaban sin remedio

Un llamado telefónico a la casa donde nos esperaban ayudó a resolver el problema y tranquilizar mi ánimo un tanto alterado por haber dejado atrás lo conocido y encontrarme frente al misterio de lo inexplorado

No sin dificultades seguimos las instrucciones recibidas de nuestros anfitriones y dieciocho horas después de haber dejado América del sur empezábamos nuestra aventura en Europa

El nerviosismo que me acompañó desde la llegada al aeropuerto de El Galeao en Río de Janeiro me impidió notar que junto a nosotros viajaron Maty y Mariano,

una pareja de compañeros que tenían nuestro mismo destino

Durante todo el trayecto creyeron que los ignoraba por la aplicación estricta de medidas de seguridad

No reparé en su presencia hasta que,

parado frente a la cinta donde giraban las maletas,

me encontré de pronto frente a frente con sus sonrisas

Su expresión de asombro ante mi sorpresa se tradujo de inmediato en las bromas propias de quienes sienten el alivio después de pasar una situación de tensión como la que significó emprender un viaje internacional,

pasando por controles aduaneros y policiales en nuestras condiciones

Cada uno tenía su propio itinerario,

pero contábamos con unos pocos días antes de partir hacia el lugar donde nos esperaban

En el autobús que nos llevaba hasta el centro de Roma acordamos encontrarno